La entrada es gratis, la salida… vemos

El período Say No More es el quiebre más radical en la obra de Charly García. Las aguas se dividieron y nunca más volvieron a unirse. Aquellos que lo seguían desde los tiernos años de Sui Generis le cerraron la puerta a su nueva música, sin embargo, pese a que desde la crítica se remarcaba permanentemente que la calidad de su música había disminuido, García consiguió un público joven, repleto de adolescentes. Esos que él llamaría Los aliados. Esa etapa se inicia con el disco La hija de la lágrima (1994) y se clausura con su traumática internación en 2008. Poco a poco, a medida que pasan las décadas y se acomodan los restos de la explosión estelar que fue ese momento, comienzan a revisitarse aquellos años tensos que coinciden con el neoliberalismo menemista, el estallido del 2001 y la primera etapa kirchnerista.

Un buen punto de partida es el libro García. 15 años de entrevistas con Charly (1992-2007) que, involuntariamente o no, cubre el período SNM. Editado por Vademecum y escrito, o mejor: compilado, por Daniel Riera y Fernando Sánchez (en una de las notas participa Mariano Lucano), dos periodistas que realizaron dichas entrevistas a lo largo de quince años en el medio de la tormenta creativa del artista más extremoque dio este país (tan extremo que se tiró a una pileta desde un noveno piso y salió nadando).

Roque Di Pietro, en un libro monumental titulado Esta noche toca Charly, un viaje por los recitales de Charly García (1956-1993) (por estos días se reeditó corregido y ampliado) acierta cuando dice: “para García aquel era el momento de consolidarse como un clásico y poner a facturar, a nivel nacional e internacional, un repertorio brillante”. Por eso mismo, Charly va exactamente en la dirección opuesta: nada de clásico, nada de mármol. Un nuevo sonido, una nueva forma de grabar y cantar. El sonido sucio, pintado con aerosol. El que quiera belleza, que escarbe (“El sistema mío de grabar se basa fundamentalmente en borrar. Yo grabo algo, grabo otra cosa, y ni escucho. En mi cabeza todo tiene una lógica, es como un tipo que pinta, y, qué sé yo, tengo contacto directo”).

Las entrevistas publicadas en este libro aparecieron en las revistas La Maga, Mix!, Rolling Stone, Soho, Soy rock y Darwin y, además de permitir estudiar esos años en la carrera de García, también constituyen un material muy valioso para lxs estudiantes de periodismo: conocimiento de la obra del entrevistado y de las referencias que cita, soportar estoicamente horas de caprichos de artista consagrado y, especialmente, estar sentados en un colchón sucio, repleto de cables, papeles, vasos y otras cosas, y, así y todo, conseguir la materia prima para las notas. Entrevistar a García, por aquellos años, era sumergirse en un universo paralelo en el que no existían el día ni la noche ni mucho menos los relojes.

La primera entrevista del libro data de 1992, meses antes de que se concretara el retorno de Serú Girán, que incluyó dos recitales en River, un disco de estudio y uno en vivo. Allí, García lanza una frase que puede servir para empezar a pensar en la etapa que viene: “si le robás a uno sos muy burdo, pero si le robás a muchos ahí está el talento”.

En 2002, la revista Rolling Stone publicó en dos números quizás la entrevista más completa acerca de la obra de García, quien recuerda (justamente la nota se titula “Charly recuerda”) toda su carrera, empezando por su niñez en el conservatorio Thibaud-Piazzini hasta el disco Influencia. En este libro aparece ampliada y es imperdible para visualizar no solo la sucesión de discos y shows, sino también para entender los distintos contextos históricos en los que García fue componiendo su obra.

También aparecen entrevistas a Charly y Mercedes Sosa con motivo de la grabación conjunta del disco Alta fidelidad (1997) y una, rara de ver, junto a su hijo Migue (“Te lo juro: a mí no me gusta ni siquiera emborracharme delante de mi hijo”).

Pero de todos los textos que aparecen en este libro, el más jugado desde la forma es la crónica que escribió Daniel Riera titulada “De gira con Charly”. Ambientada en Córdoba en medio del Cosquín Rock, el autor da cuenta del vértigo que era la vida de García por esos años (hacía tres días que no dormía y había viajado en un avión privado que volvió a buscarlo dos veces pero El artista nunca se subió) con una escritura sin puntuación y distribuida en apenas tres largos párrafos que dejan sin aliento al lector. Sin dudas, un hallazgo de Riera para mostrar desde la materialidad textual cómo vivía el artista.

Un detalle que tiene el libro: entre nota y nota, hay fragmentos de García en primera persona explicando cómo compuso algunas canciones. Así se suceden, de manera arbitraria y sin un patrón establecido, Chipi Chipi, Seminare, Los dinosaurios, y otras.

Indagar en el período Say No More es ingresar en un universo único, lleno de peligros para la psiquis, apasionante, riesgoso (la entrada es gratis…). García.15 años de entrevistas con Charly (1992-2007) es un libro muy recomendable para asomarse al momento más caótico de la mente del artista más brillante que dio este país.

1 comentario en “La entrada es gratis, la salida… vemos”

  1. Yo me banqué (como dicen Uds. los argentinos)el nuevo período “Say No More”. Soy de Chile y lo escuché desde el “Adiós Sui Generis” que se compró mi hermano mayor en cassette, después se compraría el cassette “Vida” y ambos, sin ser mis cassettes, eran mis preferidos… Pasaron los años y yo era un melómano que escuchaba mucha música anglo en las radios fm de Chile y suena algo en español tremendamente bien grabado. Era el disco “Clics Modernos”. Después supe de la existencia del anterior “Yendo de la cama al living” y del posterior “Piano Bar”, que me conseguí como pude y copié en cassettes virgenes y después los tuve en original y comencé a comprar todos los discos de Charly, hasta “El Aguante” y el vendedor me dijo .¿ Y porque no lo compra en Cd? Al poco tiempo me compré un minicomponente y compré todo de nuevo pero en Cd. Yo He escuchado mucha música variada y fui capaz de aceptar toda la música nueva, porque Charly es un genio .
    Lo más débil para mi es “El Aguante” pero aún así, es un excelente disco. Todos lo son.
    “Say No More”, “La Hija de la Lágrima” e “Influencia”, son extraordinarios e increíbles. Los pude aceptar sin ningún problema y me sorprendieron, pues son distintos a los otros. Igual la trilogía “Parte de la Religión”, “Cómo conseguir Chicas” y “Filosofía barata” son extraordinarios discos, los tres muy buenos, no sabes cual es mejor que otro. Quizás “Parte de la Religión” , “Clics Modernos” y “Piano Bar” sean los más asequibles y populares, pero todos los discos de Charly me vuelan la cabeza y los de seru y la máquina también.

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