Impulsan la campaña “Ni un científico en la calle”

Se trata de una propuesta de la Asamblea de Universitarixs y Científicxs Autoconvocadxs de Mar del Plata (AUCA), que convocó a diferentes trabajadores del sector local de ciencia y técnica.

Desde AUCA impulsaron esta campaña que, según indicaron “forma parte de una serie de medidas que comenzó con un festival por la continuidad laboral de 1500 becarixs de ciencia y técnica en el que participaron numerosxs artistas y que contó con más de 11.000 visualizaciones”. Del mismo modo contaron que este lunes se realizó en Buenos Aires una concentración para reclamar que las becas que finalizan en agosto, se prorroguen por la crisis que atraviesa el sector. 

Bajo la consigna “¡Ningún/a científico/a en la calle!”, presentaron una carta “resuelta en la Asamblea Nacional de Becaries (ANB) que contó con la participación de más de 150 compañerxs”. Algunas de las solicitudes que plantean en el documento son: que no haya despidos en CONICET, Agencia, UBA, UNLP, CIC Bs. As., u otros organismos descentralizados de Ciencia y Tecnología de toda la República Argentina; la extensión automática de un año para todas las becas de investigación vigentes; prórroga de las convocatorias a becas e ingreso a carrera de investigador científico, sin disminución de los cupos correspondientes a 2020; derechos laborales para los becarios; entre otras.

Sr. Presidente de la Nación, Alberto Fernández,

Sr. Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Dr. Roberto Salvarezza,

Sr. Ministro de Educación, Dr. Nicolás Alfredo Trotta,

Sr. Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Axel Kicillof,

Sr. Presidente de la ANPCyT, Lic. Fernando Peirano,

Sra. Presidenta del CONICET, Dra. Ana Franchi,

Sres. miembros del Directorio del CONICET,

Sr. Presidente de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Carlos Naon,

Sres. integrantes del Consejo Interuniversitario Nacional,

Sr. Presidente de la UNLP, Dr. Fernando Tauber,

Sr. Rector de la UBA, Dr. Alberto E. Barbieri,

De nuestra mayor consideración

Becaries de diferentes puntos de la República Argentina y de los diferentes organismos de ciencia y tecnología en los que se enmarca el trabajo científico en nuestro país nos hemos reunido en asamblea autoconvocada, constituyendo así la “Asamblea Nacional de Becaries”, para tratar la crisis que azota a nuestro sector. En momentos de gran urgencia, en los que el trabajo científico muestra su carácter imprescindible para la vida y el futuro de los pueblos, la necesidad de hacer oír nuestra voz no admite postergaciones y resulta imperativo que llamemos a esta crisis por su nombre. Especialmente cuando cientos de científiques se encuentran próximes a perder su fuente de trabajo. 

La crisis que atravesamos puede resumirse en la palabra misma “becarie”, la cual sanciona un régimen de trabajo precarizado de carácter estructural sobre el cual, sin embargo, se sostiene todo el sistema científico tecnológico nacional. En efecto, esta palabra designa a todes aquelles científiques en formación cuyos derechos laborales no son plenamente reconocidos. En algunos organismos la precarización estructural del trabajo científico se expresa como falta de derechos básicos como obra social, aguinaldo, aportes jubilatorios, licencias, entre otros. Además la ausencia de una pauta salarial única produce diferencias en los ingresos de les becaries de diferentes organismos, pese a realizar el mismo trabajo, y en contra del artículo 14 bis de nuestra Constitución Nacional. Podemos asegurar que la ausencia de reconocimiento como trabajadores plenos y la inestabilidad laboral muestran que el fatídico destino de desocupación o subocupación al que cientos de compañeres se verán sometides en el marco de la pandemia que afecta al mundo entero, está lejos de ser circunstancial.

En nuestro país el trabajo científico se encuentra realizado mayoritariamente por becaries, es decir, bajo un régimen de precarización. Esta inestabilidad laboral amenaza con expulsar del sistema a miles de trabajadores cuyos periodos de beca finalizan en el curso del año 2020. En el caso de CONICET, el mayor organismo de ciencia y tecnología del país, sus autoridades han ratificado en la última reunión con los representantes gremiales (realizada el 14 de julio), la decisión de expulsar a 1463 científicos y científicas. Esta situación de inminente desempleo se replica en otros organismos, desde Agencia hasta la CIC de Provincia de Bs. As. (donde 14 becarios/as se verán sin ingresos desde agosto), y en universidades nacionales como la UBA (con 84 casos) y UNLP. Todo esto implica que más de 1600 trabajadores científiques, que son imprescindibles, se verán privades de manera permanente de sus ingresos en el marco de la pandemia del COVID-19. Contexto en que la posibilidad de reinserción laboral no solo en el ámbito científico, sino también educativo (con la clausura de los procedimientos para el acceso a cargos docentes), se encuentra bloqueada. Así, resulta que trabajadores empleades bajo la forma de becas de maestría, doctorales y postdoctorales, tras entre tres y ocho años de trabajo y formación dentro del sistema científico nacional, habiendo culminado con exigentes y rigurosos estudios de posgrado, y contribuyendo al conocimiento científico en diversas áreas y desde diferentes disciplinas, seremos expulsades del sistema en virtud de la precariedad que moldea el régimen de nuestro trabajo.

Además de la apremiante situación de quienes enfrentan un despido, deben agregarse las consecuencias de la actual crisis para el desarrollo de nuestro trabajo y sus efectos sobre la continuidad laboral. Aquí se pueden notar varios puntos. Por un lado, la crisis social y sanitaria dificulta o imposibilita el desarrollo de nuestras tareas de investigación, dado que no contamos con el acceso a los insumos y recursos de investigación necesarios en laboratorios/institutos, ni podemos efectuar nuestro trabajo de campo. A esto se agrega la situación de quienes realizamos investigaciones situadas y colaborativas: sostenemos tareas de cuidados comunitarios con poblaciones con derechos vulnerados, lo cual es fundamental en el marco actual, pero las condiciones imponen nuevas exigencias, que elevan exponencialmente nuestra dedicación laboral. 

Es de notar que las condiciones para el llamado “trabajo doméstico” o “teletrabajo” no se encuentran garantizadas ni igualmente repartidas. Les becaries con familiares a cargo se ven privades de este modo de la posibilidad de atender por completo a sus exigencias en la investigación. La situación de precariedad por la cual adolecemos del acceso a licencias por cuidado con su correspondiente prórroga, imposibilita el cumplimiento de nuestras tareas en los plazos previstos. En el marco de una crisis excepcional, los derechos laborales (de los que carece una gran parte de les trabajadores del sistema científico) se vuelven aún más necesarios, y las licencias por cuidado, indispensables. 

Como ha sido planteado por nuestras organizaciones de becaries, bajo estas condiciones no es posible trabajar normalmente y cumplir con los plazos y planes de trabajo aprobados y exigidos por los organismos que nos emplean. De esta manera se torna imperiosa la implementación de prórrogas automáticas y de un año para todas las becas en curso, comenzando por las que finalizan en el año 2021, en el afán de sostener la altura que nuestras investigaciones requieren. Por las mismas razones, tampoco nos encontramos en condiciones de elaborar proyectos para aplicar a becas e ingresos a la carrera de investigador científico. De este modo consideramos necesario que se prorroguen las convocatorias hasta que se normalicen las condiciones de trabajo, sin que esto implique una reducción de los cupos que debieran asignarse a cada una de las categorías.

Es por todo lo mencionado anteriormente, que exigimos a ustedes se garantice la continuidad de las becas hasta la finalización de la pandemia, en línea con el DNU Nº.329/2020-. A su vez, reclamamos que se concrete con urgencia una reunión paritaria que actualice los salarios de la administración pública, ya que las revisiones correspondientes a los meses de noviembre y marzo se suspendieron sin motivo alguno, no así la inflación y la depreciación de nuestros salarios. También creemos que en este contexto resulta imperioso tomar las medidas necesarias para paliar la situación presupuestaria de Universidades Nacionales y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Finalmente, aprovechamos esta instancia para reafirmar nuestro histórico reclamo de formalización de la relación laboral de les becaries con nuestros respectivos organismos de CyT. Es imperativo ser reconocides como trabajadores plenos, en el marco de un Convenio Colectivo de Trabajo sectorial que regule las condiciones de trabajo de les científiques del país.

Por todo lo expresado anteriormente, les abajo firmantes reclamamos:

– Ningún despido en CONICET, Agencia, UBA, UNLP, CIC Bs. As., u otros organismos descentralizados de Ciencia y Tecnología de toda la República Argentina.

– Extensión automática de un año para todas las becas de investigación vigentes.

– Prórroga de las convocatorias a becas e ingreso a carrera de investigador científico, sin disminución de los cupos correspondientes a 2020.

– Que en ningún caso las prórrogas impliquen una reducción en el número de becas previstas para el año 2021.

– Derechos laborales para les becaries. Investigar es trabajar.

Sin otro particular, los saludamos atentamente,

Asamblea Nacional de Becaries de la República Argentina*

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