CONICET: Presentaron el primer informe sobre el impacto de la pandemia en los barrios de la ciudad

El grupo de investigación a cargo del proyecto “Monitoreo y seguimiento de las estrategias para minimizar la circulación del COVID 19 en el Municipio de General Pueyrredón” difundió su primer informe sobre la situación social que atraviesan Mar del Plata y Batán en el actual contexto de aislamiento social y preventivo (ASPO).

Este proyecto dirigido por la Dra. Marcela Ferrari y con la participación de investigadores, becarios y estudiantes de varias facultades (Humanidades, Cs de la Salud, Trabajo Social y Arquitectura, Urbanismo y Diseño) relevó datos de encuestas realizadas a 15 referentes de los Comité Barriales de Emergencia (CBE) del partido de General Pueyrredón, y a 12 personas a cargo de comedores del territorio que comprende cada uno de los CBE relevados. Los especialistas involucrados en el proyecto explicaron que “los principales problemas detectados fueron la emergencia alimentaria, la sanitaria, el déficit habitacional y el hacinamiento agravados por la falta de servicios -en especial, de tendido de la red de agua potable- y, sobre todo, la falta de trabajo que impacta sobre todo en el sector informal y cuentapropista, en especial entre personas ligadas a la construcción y el trabajo doméstico, y la violencia institucional y de género”.

Si bien muchas de estas problemáticas ya existían, el informe dejó en evidencia que se agudizaron con la pandemia. Además, según expresan los resultados “se han sumado nuevas problemáticas como las dificultades de acceso a insumos de higiene y limpieza y a servicios de comunicación eficaces en tiempos en que la educación se realiza a distancia”.

Respecto a la asistencia alimentaria, este trabajó observó que los comedores y merenderos que funcionan en la ciudad alimentan entre 30 y 150 familias en cada caso. “En aquellos que ya existían con anterioridad, la cantidad de personas que concurre ha aumentado significativamente desde entonces, y en algunos casos se ha duplicado. Con el recrudecimiento de la pandemia, el 40 por ciento de estas instituciones modificó su funcionamiento y comenzó a entregar viandas de comida para llevar, entregando alrededor de 44.500 viandas semanales”.

En cuanto a las condiciones de higiene: “el 90 por ciento de los comedores cambió los modos de realizar la limpieza del lugar, pero sólo el 30 por ciento cuenta con los elementos de limpieza necesarios. Cabe destacar que el 80 por ciento de estas cocinas populares funcionan en casas particulares, de las cuales el 60 por ciento no cuenta con redes de gas, de modo que el combustible es gas envasado o leña. En ellos opera una red de 2600 voluntarios, en un  80 por ciento mujeres”.

Las donaciones de alimentos y elementos de higiene provienen, según reportan, de donaciones particulares, aportes de las organizaciones sociales, la Fundación de la UNMDP, instituciones religiosas y el Estado. Además, se expuso una “demanda generalizada de mayor presencia del Estado municipal para asistir sus derechos básicos en materia alimentaria y de infraestructura”.

Este primer informe fue elaborado por Augusto Bianchino, en colaboración con Gabriela Quiriti y Santiago Casamitjana. Además, se encuentra la labor de un equipo de encuestadores junto con Fernando Cacopardo, Manuela Fonseca, Claudia Mikkelsen, Ornella Polini, Pablo Salgado, Tamara Sosa y Juan Pablo Ubici. “Todos ellos y el resto de los integrantes de un equipo de 25 personas esperan que la información sea recogida con el fin de solucionar los grandes problemas que aquejan a los marplatenses y batanenses en el particular contexto pandémico”.

Se puede acceder al informe completo en https://www.observatoriopolitico.com.ar/primer-informe-tecnico-covid-19/

Fuente: “Departamento de Comunicación CONICET Mar del Plata”

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