Los aspirantes a diputados por la provincia con mayor caudal de votantes se vieron cara a cara en la noche del 20 de octubre en el marco del programa “A dos voces”, que conducen Marcelo Bonelli y Edgardo Alfano.

Los seis candidatos a Diputados por la Provincia de Buenos Aires (TN)

El programa del canal Todo Noticias, que la semana pasada tuvo como protagonistas a los candidatos a diputados por la Ciudad de Buenos Aires, presentó esta vez a Diego Santilli (Juntos), Victoria Tolosa Paz (Frente de Todos), Nicolás del Caño (FIT), José Luis Espert (Avanza Libertad), Florencio Randazzo (Vamos con Vos) y Cynthia Hotton (Frente Más Valores). 

En medio de un espectáculo cuasi circense que no dejó nada en claro, más bien todo lo contrario, la candidata del oficialismo y los de la oposición se cruzaron permanentemente entre gritos, ataques y propuestas vacías. Se generó desde el minuto cero una polarización del debate entre Victoria Tolosa Paz y Diego Santilli, mientras la candidata del Frente de Todos intentaba desestabilizar al referente de Juntos con preguntas referidas al ex presidente Mauricio Macri, Santilli se mantuvo alejado de la polémica y en calma. 

La intención de Tolosa Paz era en todo momento captar no tanto la atención de los ciudadanos que no la votaron, sino la de aquellos que no se presentaron a sufragar. Casi en un gesto infantil y mientras Santilli intentaba exponer, se escuchó a la esposa de Enrique “Pepe” Albistur perdida en una pronunciación repetitiva cual niño tapándose los oídos y diciendo no te escucho, no te escucho. Ante las preguntas de Santilli, Tolosa Paz solo atinó a pisar la pregunta emitiendo un “¿Y por qué perdieron?”, “¿Y por qué perdieron?”,  “¿Y por qué perdieron?”.

Un intercambio poco fructífero, donde el foco de atención se lo llevó la gestión del gobierno con la pandemia y la coparticipación que el gobierno nacional le quitó a la Ciudad para destinarlo a la seguridad en la provincia de Buenos Aires. Estaba claro que, ante esta polarización, el resto de los candidatos perdía espacio para hablar. Pero un fuerte cruce entre dos de los restantes candidatos volvió el debate un poco más atractivo.

Según la Real Academia Española, “blá blá” significa: “Discurso largo y sin sustancia, y a veces con tonterías o desatinos” (Medium)

En uno de los tantos tramos en que estaba diagramado el encuentro, se pensó en un intercambio entre dos participantes. El referente del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño, le preguntó al libertario por la flexibilización laboral que hay en las aplicaciones de delivery y transporte y desató un ida y vuelta por fuera del protocolo previsto que generó malestar en los moderadores. Mientras Del Caño le recriminaba a Espert que estaba a favor de gobiernos totalitarios y capitalistas que hacen del mundo un terreno cada vez más desigual, asociando a sectores del narcotráfico como principales sponsors en su candidatura, el referente de Avanza Libertad le respondía con un tajante: “Nico, estás mal de la cabeza. Internate”. 

En un episodio poco agradable Espert comparó al tridente Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta como una suerte de Junta Militar que encerró a los argentinos y los gobernó por decreto durante toda la pandemia, en una clara alusión al Proceso de Reorganización Nacional acaecido en la última dictadura argentina.

Mientras los otros candidatos debatían entre gritos y chicanas, los aspirantes de Vamos con Vos y Frente Más Valores demostraron tener más coincidencias que diferencias. Florencio Randazzo y Cynthia Hotton se convirtieron, incluso antes de culminar el debate, en tendencia y captores de cientos de memes en las redes. Hotton le dijo en medio de un espacio de careo pensado para una confrontación un: “Seguramente vos estarás de acuerdo conmigo”, donde el exfuncionario kirchnerista asentía permanentemente.

El primer bloque trató las temáticas de Calidad Institucional, Seguridad y Justicia. El segundo bloque se encargó de traer sobre la mesa las retenciones, el congelamiento de precios, el desempleo y la educación. El tercer bloque, sobre Política Sanitaria, tuvo un ida y vuelta mucho más ameno, pero siempre carente de propuestas, solo ataques a mansalva y balazos cruzados. En el cierre del debate, cada uno de los candidatos señaló por qué deberían votarlo para la Cámara de Diputados. Fueron casi tres horas de gritos devenidos en silencios estructurales de ideas, la vieja y tan ponderada política que nos circunda desde hace mucho tiempo. 

Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, un debate sin debates, con candidatos que tienen más que ver con el temor a la exposición mediática que con la presentación de propuestas alternativas, donde la premisa parecía ser no ganar el debate, sino que la idea clara era no perderlo al quedar expuestos. En fin, más de lo mismo.

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