A fines de la década del ‘80 existió la fábrica de pavimento Lacusa, hoy se erigen en ese mismo sitio montículos de tierra y un extenso campo de pastizales, un predio abandonado en el corazón mismo del barrio marplatense de Villa Primera.

Imágenes: Qué Digital / Maps

Demarcado entre las calles Tierra del Fuego, Chacabuco, Ituzaingó y México se halla un terreno de varias manzanas que con el transcurrir de casi cinco décadas ha convertido la postal del lugar en un basurero. Los vecinos desde hace tiempo vienen elevando cartas y descargos pidiendo la reutilización de la propiedad. 

La poca iluminación hace de las noches un lugar muy peligroso, en donde los robos se han vuelto moneda corriente. Ya desde el año 2005, y debido a protestas de las mismas características, el Honorable Concejo Deliberante de la ciudad sancionó una ordenanza en la cual declaró el predio de utilidad pública y sujeto a expropiación.

En base a esta ordenanza, los vecinos piden que la municipalidad tome cartas en el asunto y convierta ese lugar en un espacio verde. En contacto permanente con la Defensoría del Pueblo se inició una exhortación tanto para con el gobierno municipal como hacia el Concejo Deliberante para que determinen quiénes son los propietarios y que se hagan cargo de la situación del inmueble. El pliego elaborado por Daniel Barragán, Fernando Rizzi y Luis Salomón, el triunvirato de ombudsman que conforma la Defensoría, pidió entre otras cosas la nivelación y reparación de las calles lindantes. Es primordial para los vecinos la apertura de las calles Tierra del Fuego y Perú, arterias que se encuentran vedadas al tránsito, una liberación de calles que permitiría mejorar el nivel de seguridad de la zona. Así, la cava que se ha formado y las construcciones en ruinas dejarían de ser un peligro para la gente.

Desde el ente de contralor iniciaron en conjunto también las gestiones ante la Secretaría de Planeamiento, el Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado, el Ente Municipal de Servicios Urbanos y Obras Sanitarias Sociedad de Estado a efectos de que otorguen respuestas ante el estado de desidia del sector.

El predio se ha convertido en estos últimos tiempos en un desarmadero, donde los neumáticos y las partes inutilizables de los automóviles se han diseminado de diestra a siniestra del lugar, literalmente un micro basural a cielo abierto. El sitio también se ha convertido en un riesgo para los menores que transitan a diario y utilizan el terreno como un sector de juegos. Este peligro se ve acrecentado teniendo en cuenta que comenzó a edificarse allí un plan de viviendas que quedó trunco y cuyas paredes inconclusas, a pesar de ser demolidas, siguen generando terror en la gente.

Esta situación no hace más que sembrar un inconformismo generalizado. Hay un libre acceso de la gente que acrecienta el nivel de residuos acumulados y que convierte la zona en un foco de infección permanente.

La zonificación y la subdivisión del predio se han transformado en el sueño de todo vecino del barrio de Villa Primera. Ha quedado claro según los defensores del pueblo que, ante el abandono y la desidia de los propietarios, debe ser el Estado municipal el que tiene que dar una respuesta concreta a la situación. La contaminación y la inseguridad, el engranzado de calles, el mejoramiento de las cloacas, la repotenciación de luminarias, la apertura de las calles. Un reclamo que se viene dando desde hace muchísimos años y que se traduce en situaciones complejas que los vecinos están cansados de transitar. El desarrollo del barrio y las mejoras en las inmediaciones son dos de los ejes principales para intentar revertir el deterioro del lugar, y así lograr una nueva circulación sobre el avanzado abandono de la tierra. 

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