Europa, a partir de la merma de contagios y muertes, comenzó a flexibilizar las restricciones de cara a una nueva temporada de verano. Argentina, frente a la llegada del invierno, lanzó una serie de medidas para evitar la saturación del sistema sanitario.

Celebraciones improvisadas en Madrid por el fin del “estado de emergencia” (Foto: Telam)

La llegada de la segunda ola de Covid-19 es una realidad. Los cambios de temperatura conllevaron a una readaptación de las medidas sanitarias. Mientras, en Europa se proyecta la creación de un pase sanitario de cara a la temporada de verano, Argentina se encuentra en pleno proceso de vacunación (anticoronavirus y antigripal). El objetivo es evitar la saturación del sistema sanitario, a pocos meses del período invernal.

Europa, a pesar de la llegada del clima estival, se encuentra en una “meseta”. A mediados de abril, el continente registró más de un millón de muertos por la pandemia. Si bien se observa una merma en la cantidad de contagios, la región superó los 45 millones de casos. Francia, Alemania, Italia, Rusia y Países Bajos son las naciones que presentan el peor panorama, ya que tienen registro de más de 6500 contagios por día.

La vacunación en el Viejo Continente avanza a paso moderado. Johnson and Johnson, empresa a cargo de la vacuna Covid-19 Janssen, canceló el acuerdo por 200 millones de dosis, al observar una serie de casos en los cuales la inoculación generó coágulos sanguíneos mortales. La Unión Europea realizó hasta el momento una serie de acuerdos con BioNTech y Pfizer, Moderna, CureVac, Astrazeneca, Sanofi-GSK por 1.865 millones de dosis.

Curiosamente, las naciones con mayor cantidad de vacunados son aquellas que tienen mayor cantidad de contagios. Alemania lidera el ranking con 35 millones de dosis suministradas, seguido por Francia con 25 millones, Italia con 23 millones y España con 19 millones. La región presenta un promedio de 30% de habitantes inoculados con la primera dosis.

Sin embargo, muy pocas autoridades europeas se pronunciaron a favor de la liberación de las patentes de las vacunas. La medida, alentada por el presidente estadounidense Joe Biden, resultaría fundamental para combatir la distribución desigual de dosis. Además, contribuiría a mejorar la situación de aquellos países que no tienen el equipamiento y los recursos para producir y negociar con las empresas a cargo de tales bienes sanitarios.

La discusión que sí se dio en la Comisión Europea fue la de crear un pase sanitario para circular por el continente durante los siguientes meses. Próximas a la temporada de verano, varias naciones comenzaron a flexibilizar y a permitir el desarrollo de actividades turísticas y comerciales para reactivar sus respectivas economías.

Tal es el caso de la ciudad de Madrid, en España, donde los turistas pueden (con una prueba de PCR negativa inferior a 72 horas) acceder a distintas propuestas recreativas. Francia, por su parte, determinó que a partir del 19 de mayo los comercios, museos y teatros podrán reabrir con capacidad limitada. Italia, a pesar de la discusión a nivel regional, incorporará un pasaporte nacional para la segunda quincena de mayo, que les permitirá a los visitantes vacunados circular sin mayores inconvenientes.

Mientras Europa define sus planes de circulación, Argentina afronta la llegada de las enfermedades estacionales. Con la adopción del semáforo epidemiológico a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), el gobierno encabezado por el presidente Alberto Fernández modificó la categoría de los distritos más afectados por la pandemia.

Esa recategorización implicó que muchos municipios modificaran los horarios de cierre de los comercios y de la circulación. En algunos distritos, como el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las restricciones implicaron el cese de clases presenciales (salvo en CABA, presentación ante la Justicia mediante) y el retorno a la virtualidad hasta el 21 de mayo.

En sintonía con las medidas mencionadas, el oficialismo determinó la modificación del feriado puente pautado por el 24 de mayo. Las autoridades decidieron trasladarlo hacia el mes de agosto para evitar movilizaciones masivas durante todo ese fin de semana.

Junto con las restricciones, la ministra de salud Carla Vizzotti encabezó la campaña de vacunación antigripal. La decisión implicó la reorganización de los centros sanitarios para atender tanto a aquellos pacientes que deseaban ser inoculados contra la gripe, como a los que contaban con un turno para vacunarse contra el Covid-19.

A pesar de la campaña, la llegada de las cepas provenientes de Gran Bretaña y Manaos modificó la situación en clínicas y hospitales. El jefe de Gabinete de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, y el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, establecieron que 6 de cada 10 personas internadas fallecen y que se observan más casos de personas menores a 50 años internadas. 

La situación epidemiológica en Argentina es compleja. El país registra hasta la fecha más de 3 millones de contagios y más de 69.000 fallecidos. La principal preocupación del gobierno es la posible saturación del sistema sanitario. Según el Ministerio de Salud hay 5.420 pacientes internados por Covid-19 en camas de unidad de terapia intensiva (UTI). El órgano sanitario sostiene que un 69,3% de camas públicas y privadas están ocupadas por diversas patologías.

Ministerio de Salud de la Nación

La llegada de 500.000 dosis 1 de Sputnik V el jueves 13 resultó un alivio en el desierto. Argentina logró aplicar más de nueve millones de vacunas en lo que va del proceso. El inconveniente es que siete de esos nueve millones son primeras dosis, que fueron destinadas únicamente a los sectores de mayor riesgo y a personal esencial (médicos, docentes).

El acuerdo entre el laboratorio Richmond y el Fondo soberano Ruso de Inversión (RDIF) para producir la Sputnik V en Argentina fue una de las grandes noticias del año. Sin embargo, la falta de infraestructura y de recursos posterga la fabricación de dosis para 2022. Mientras tanto, las autoridades también negocian con Sinopharm para asegurar la producción de la vacuna china en el territorio nacional.

A diferencia de los países de Europa, Argentina no cuenta con los recursos tecnológicos y económicos necesarios para asegurar su propio stock de vacunas. Frente al reclamo de la liberación de las patentes, las autoridades también deben poner el foco en la capacitación y el desarrollo de capitales necesarios para asegurar la salud de sus propios habitantes.

Mientras Europa piensa en la apertura, el país sudamericano recalcula y se organiza para afrontar uno de los inviernos más complejos de los últimos años. La falta de cumplimiento por parte de los laboratorios lleva a pensar en la incorporación de una nueva serie de restricciones y medidas que podrían adoptarse conforme avance la segunda ola de coronavirus.

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