A pesar del clima hostil que se vive en Colombia, por las manifestaciones sociales y la segunda ola del Covid-19 en Argentina, igual se confirmó que se disputará el torneo.

AFA

La Copa América no se suspende, señoras y señores: este último jueves la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) ratificó la realización del certamen continental de fútbol que se disputará en Colombia y Argentina. El torneo comenzará el 13 de junio y finalizará el 10 de julio. Será la edición número 47 y participarán las diez selecciones de América del Sur: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Australia y Qatar, los dos seleccionados que habían sido invitados, no disputarán el torneo a causa de la pandemia.

Indudablemente será una Copa que quede en el recuerdo, no por quién sea el ganador o alguna posición llamativa de una selección, sino porque las incertidumbres sociales y de salud que transcurren en los países anfitriones llaman la atención. La situación en Colombia es alarmante, ya van más de 15 días de Paro Nacional que se hizo ante la Reforma Tributaria del presidente Iván Duque. Desde esa fecha se registran al menos 42 víctimas fatales, según la defensoría del pueblo. En nuestro país, la propagación del coronavirus y el colapso del sistema sanitario es el principal factor de preocupación.

Días atrás se empezó a generar incertidumbre sobre si Colombia y Argentina iban a dejar de ser sede debido a los inconvenientes mencionados anteriormente. Se había corrido el rumor de que los reemplazantes eran Paraguay y Chile. Quien salió apoyar la decisión de la Conmebol fue nada más ni nada menos que el presidente colombiano. El  mandatario se mostró conforme con la decisión y además remarcó: “Sería ilógico que se pudiera jugar un torneo rentado nacional y la Copa Libertadores de América y no pudieran jugar cinco equipos en un entorno seguro, en una burbuja”. 

Una particularidad que tiene el torneo es cómo se han dividido los grupos. Lo que se hizo fue dividir geográficamente a los países. La parte sur la conforma el Grupo A, con Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Mientras, del lado norte, el B, con Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. El grupo A disputará todos los partidos en Argentina mientras el B lo hará en Colombia. En este caso hay que reconocer que fue un acierto hacer esta división de grupos.

Serán 9 ciudades las que alojarán a las 10 selecciones. Entre ellas, se encuentran los cuatro estadios que harán de sede en Colombia: Estadio Atanasio Girardot (Medellín), Estadio Metropolitano (Barranquilla), Estadio Pascual Guerrero (Cali) y el Estadio Nemesio Camacho (Bogotá). Por su parte, los estadios de la Argentina para esta Copa serán los siguientes: Estadio Ciudad de La Plata, Estadio Monumental (Buenos Aires), Estadio Malvinas Argentinas (Mendoza), Estadio Mario Alberto Kempes (Córdoba) y el Estadio Único Madre de Ciudades (Santiago del Estero).

Hay que recordar que a finales de abril, se había confirmado que la Copa se disputará sin público en Colombia. El Ministro de Deporte Colombiano, Ernesto Lucena, fue quien había ratificado que por cuestiones de sanidad, lo más conveniente era que no hubiera fanáticos en los estadios. 

En Argentina, Fernán Quirós, ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, hace pocos días casi que desestimó la posibilidad de que haya asistencia de público en los estadios nacionales. Si bien hubo un avance en el sistema de vacunación y un leve descenso de contagios de coronavirus, aún no basta para controlar la segunda ola.

Es muy importante decir que la Copa América, con los problemas que hay en ambas sedes debería por lo menos considerarse su suspensión. También cabe aclarar que sería muy difícil encontrar una fecha cercana para una futura realización, ya que a finales de julio se disputan los Juegos Olímpicos y el año que viene el Mundial, por lo que de momento, el show debe continuar.

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