El área comprendida por la calle Gascón, desde Las Heras hasta Arenales, y sus inmediaciones, ha sido escenario de múltiples casos de violencia delictiva en el partido de General Pueyrredón.

Fotos: Portal 0223.com.ar / Ahora Mar del Plata

Todos los días se conocen hechos de inseguridad en Mar del Plata. Los números por el incremento de la “zona roja” en los alrededores de la vieja Terminal, son alarmantes y generan temor en los vecinos. En muchos casos, los remiseros que trabajan por la noche son víctimas de robo y en otros, son cómplices y llevan los pasajeros al negocio de venta de drogas. También los comercios son asaltados de manera frecuente. Sin embargo, las autoridades no intervienen ante las denuncias.

En la pandemia aumentó el trabajo de delivery, las motos se multiplicaron y se transformaron en el blanco de muchos delincuentes. Las calles están vacías y hay escasa vigilancia en la zona, lo cual parece ser el contexto perfecto para cometer ilícitos.

El último martes, un trabajador de la aplicación PedidosYa sufrió el robo de su moto en plena “zona roja”. Los delincuentes lo abordaron en la calle, le apuntaron con un arma y le robaron además de su vehículo, su celular, donde accede a la interacción con los clientes. La víctima utilizó las redes sociales y accedió al grupo de repartos para recuperar su herramienta de trabajo.

Cansados de esta reiterada situación, un grupo de trabajadores de las aplicaciones de delivery organizaron una “autodefensa”. En esta ocasión recuperaron la moto que había sido robada pocas horas antes en la esquina de Gascón y Las Heras. Este no es el primer episodio que se resuelve del mismo modo. Hace un mes también fue recuperada otra moto gracias al GPS y al rápido accionar de todos los compañeros.

Los repartidores afirmaron que todos los días alrededor de cuatro trabajadores resultan victimas de la inseguridad, por lo que hacen visible el reclamo. “Esto no puede seguir así, estamos cansados de los robos, de las zonas liberadas, tenemos que hacer algo para frenarlo”, señalaron los trabajadores tras sufrir una seguidilla de hechos delictivos.

En las últimas semanas, vecinos realizaron una manifestación en contra de los episodios masivos que se viven en el lugar y exigieron respuestas a las autoridades municipales para disminuir el porcentaje de delito. Entre otras cosas, pidieron más presencia policial para evitar la venta de drogas y la prostitución. Las denuncias, en su gran mayoría apuntan a un grupo de mujeres trans en la zona de Gascón y Arenales.

Según expresaron los vecinos de la “nueva zona roja”, la prostitución se ha trasladado a otros puntos de la ciudad, como la vieja Terminal. “Se comportan de manera agresiva, rompiendo cámaras de seguridad, y hay robos continuamente. Se escuchan botellazos, se agravan las peleas y la policía no hace nada. Hay un almacén que les vende alcohol toda la noche” comentó un comerciante de un local ubicado en Gascón y Lamadrid.

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