Todo homicidio o desaparición forzada es inadmisible, pero en el colmo de lo no admisible se encuentra que esos crímenes se cometan desde estructuras del Estado, como son las fuerzas de seguridad.

Ilustración: @disculpen_lamolestia

Releo ese primer párrafo y creo que bien podría ser un cartel escrito sobre una superficie eterna, como el mármol. Un letrero de mármol a colocar en la plaza pública que diga: “todo homicidio o desaparición forzada es inadmisible, pero en el colmo de lo no admisible se encuentra que esos crímenes se cometan desde estructuras del Estado, como son las fuerzas de seguridad.

Pero hay más. Cuando esos crímenes (atropellos, abusos) se perpetran en el lapso en el que gobiernan personas que uno no sólo ha votado, sino que aprecia, y que responden a idearios políticos que uno ama, me agarra por dentro una cosa fea, que trataré de definir.

Casi que estoy esperando que alguien diga que es mi culpa (malditas religiones y esa palabra), que es mi responsabilidad por no haber visto que los integrantes de la lista que metí en el sobre no contaban con el hechizo para evitar que estas cosas pasen. Temo que algune sugiera que es a propósito.

Y sin embargo no ocurre. Posiblemente haya un cardumen de trolls diciéndolo en twitter, pero no tomo a esa cámara séptica como la opinión pública, por eso trato de ni mirar. En la vida cotidiana no encuentro quien diga que es culpa de Alberto lo de Facundo, o que se la atribuyan a Axel. Ni siquiera tan directamente a Berni, uno de los elementos más difíciles de definir, quien tiene a su cargo la Bonaerense. Sí he leído sobre el contraste insoportable de su participación en la mesa de la nieta de Mirtha, con la concomitante desesperación de la familia del pibe. Una enorme mayoría se limita (nos limitamos) a preguntar dónde está Facundo. Una pregunta sin un destinatario específico, cuestión que la respondan quienes tienen a su cargo -específicamente- encontrarlo. A quien le quepa el sayo que se lo ponga.

¿Y quién o quiénes son responsables de que estas cosas pasen? Me encantaría tener la seguridad de que la culpable es la basura de Patricia Bullrich y el gobierno al que representaba. La doctrina del felicitado Chocobar, la de disparar primero y preguntar después, la de andar calzado si uno lo creyera pertinente. Y sin embargo no. No creo que haya una carrera de cuatro años para convertirse en asesino, sea cual sea el profesorado de turno. Esto viene de más atrás, de más abajo, de más profundo.

Será la policía. Claramente, en todos estos crímenes hay yuta perpetrándolos. Pero por qué, a cuento de qué un tipo, una tipa, varios tipos de uniforme se ensañan con un pibito y lo hacen mierda. ¿Son solamente unos psicópatas, u obedecen a razones-irracionales que andan flotando en el ambiente? Los vamos a putear igual, pero detenernos ahí, sin ir más a fondo, es como creer que los milicos de la dictadura (cívico, eclesiástica, empresarial y militar) se levantaron una mañana de marzo de 1976  simplemente con ganas de repartir dolor en nuestro pueblo.

Creo que la policía se sabe un poder aparte. Que pasan funcionarios, discursos oficiales, editoriales periodísticas, pero que la calle es la calle y que sus efectivos la conocen más que nadie. Y que allí en la calle se disipa el código fuente que se escribe y se reescribe para el control de su violencia. Ven a los gobiernos como el Neo de Mátrix llega a ver a los agentes que lo persiguen: ceros y unos alineados para conformar una apariencia. Visto (entrevisto) así, no hay otro poder que el Poder, el que no va a elecciones, el no plebiscitado, el que chupa los recursos de las zonas acorraladas por sus patrulleros y los manda para arriba, continuamente. Puede ser que los cabezas de tarro que llevan los fierros ni siquiera lo conciban, pero es seguro que lo presienten, como un instinto. Y a todo eso suman los coros de la clase media asustada, la que los caga a gritos diciéndoles tibios e inoperantes, la que ve en cualquier jovencito que camina, a un enemigo del pueblo.

Tendemos a creer que cambiar un gobierno lo cambia todo de repente, que si Axel es piola tendremos a la semana una policía piola.

Hará dos meses (ya en tiempos pandémicos) se fracturó la cadera un amigo muy amado. Después de esquivar algunas clínicas contagiadas, fue a parar al Hospital Interzonal. Daría para un libro entero la saga de penurias que tuvo que sufrir en el área de traumatología. Abandono absoluto, serían dos palabras que la definirían bien. Y allí estaba mi amigo, ajeno de toda atención, mientras los noticieros daban cuenta de los ingentes esfuerzos de nación y provincia para acondicionar centros de salud de cara al covid-19. Difícil explicar cómo se me cagaban a trompadas las ideas, por el contraste entre las flamantes instalaciones de la tele y las condiciones carcelarias en las que mi amigo esperaba que la cadera se le repare sola. Pero así ya estaba el hospital con la Hiena, pero así ya estaba el HIGA con Scioli. Y acá, claramente, me hago responsable: si esa internación pesadillesca se hubiera producido durante la gestión de María Eugenia, hubiera salido públicamente puteándola a los gritos. Como fue con Axel en La Plata y lo quiero, pobre, ya tiene bastante con el fuego enemigo y toda esta cosa de la pandemia. Me siento un pelotudo.

El accionar criminal de la policía, la misoginia de la justicia, el deterioro de la salud pública, la incongruencia del sistema educativo, los femicidios y una larga lista que abreviaré como etcétera, no son cosas que vayan a cambiar de hoy para mañana. Pero si queremos que cambien, habrá que empujar muchos, muy fuerte y en el mismo sentido por muchos años, librándonos del necio bozal que nos ponemos porque no creemos que ningún momento es el mejor momento, algo que beneficia siempre a los poderes no democráticos. Y al final de esa línea de silencios nos encontramos, oh sorpresa, con otro pibe acribillado por la cana, de esos que “no andaban en nada”, que se parecen a los que “no andaban en nada” en la dictadura. No es que eran chorros o guerrilleros para que los anden matando.

One thought on “Facundo, no hablemos de Facundo”

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