La producción local de vehículos alcanzó en junio las 15.657 unidades, lo que representa 226,1 por ciento más que en mayo. Con 21 días de producción, el volumen registrado tuvo una caída interanual del 34,5 por ciento.

En el primer semestre, se fabricaron 86.439 unidades, lo que equivale a 46,4 por ciento menor a las 161.182 unidades del primer semestre del año anterior.

En cuanto a las exportaciones del sector, las terminales exportaron 6.875 vehículos, lo que equivale a un 113 por ciento más que en mayo. Sin embargo, en la comparación interanual, las exportaciones se contrajeron un 60,5 por ciento respecto de las 17.401 unidades que se mandaron a distintos mercados en junio del año pasado.

En el acumulado enero a junio, los vehículos exportados alcanzaron las 53.223 unidades, muy lejos de las 107.686 que se enviaron durante el mismo período de 2019, lo que importa una caída del 50,6 por ciento. 

Daniel Herrero, presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), sostuvo que “gradualmente vamos recuperando el ritmo como puede verse en las distintas variables del sector en Junio”. 

“Somos conscientes que demandará bastante tiempo volver a los valores anteriores, y en este marco fue positivo el apoyo del Ministerio de Desarrollo Productivo para poder continuar con el proceso industrial en esta nueva etapa del ASPO y trabajar en conjunto en la mejora de los tiempos y procesos que requiere nuestra actividad”, agregó el también presidente de Toyota.

La industria automotriz es una de las más afectadas por la pandemia y la política sanitaria de ASPO. La capacidad industrial instalada está en los mínimos históricos, con un mes como el de abril en el que no se fabricó ningún vehículo. Esta semana se conoció que dos empresas fabricantes de pinturas para autos dejarían el país.

Una de ellas es Basf que dejará de producir las pinturas OEM y se trasladará a Sao Bernardo do Campo, en Brasil, durante el segundo semestre del próximo año. La planta de Tortuguitas de la empresa alemana seguirá produciendo pinturas para autos.

Axalta es la otra empresa que abandonará el país. La empresa química estadounidense informó que dejará sus operaciones en Argentina y cerrará su fábrica y oficinas administrativas que tiene en la localidad de Escobar dónde trabajan más de 100 personas.

Por eso, Herrero destacó la necesidad de “avanzar en las propuestas de trabajo de la cadena de valor con el Ministerio de Desarrollo Productivo y otras áreas de Gobierno para promover el proyecto de ley que declara al sector como estratégico y sentar las bases para el futuro de nuestra actividad frente a los desafíos de transformación que tiene por delante, más aún, en este nuevo contexto que se comienza a diagramar iniciando la recuperación y superación de los efectos de la pandemia”.

Por otra parte, en lo que respecta a las ventas mayoristas, en junio se vendieron 23.773 vehículos a la red de concesionarios, un 18,7 por ciento más que en mayo y un 34,9 por ciento menos en la comparación interanual cuando se entregaron 36.501 unidades.

En el acumulado de los seis primeros meses, se comercializaron 123.158 unidades, lo que representa una caída interanual respecto de igual semestre del año anterior de 34,9 por ciento.

De ahí la preocupación de Ricardo Salomé, presidente de ACARA, que al referirse al boom de ventas de automóviles del mes de junio, señaló la necesidad de “alertar que ya hay muchos inconvenientes para reponer lo vendido y si la producción e importación no acompañan, en tres meses estaríamos en un estado de descapitalización alarmante por no haber podido reponer 13.000 vehículos de nuestro stock. Sería grave detener la demanda por no disponer de vehículos para comercializar, no solo para nosotros, sino también porque cada 100.000 autos que no se patentan son 83.000 millones de pesos menos de recaudación que el Estado deja de percibir”.

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